Matar al rey por el pan, Gaetano Bresci

El atentado

El domingo 29 de julio de 1900, a las 10 de la tarde, en Prato (cerca de Florencia, Italia) el anarquista Gaetano Bresci mató al rey de Italia Humberto I con tres disparos (según otras fuentes cuatro) con un revólver Hamilton and Booth Co., mientras se desplazaba en su carroza abierta en el parque de la Villa Real de Monza, cerca de Milán. El rey provenía del gimnasio del clube gímnico “Forti e liberi”, donde había premiado unos atletas.

Su origen

Bresci, obrero tejedor, había emigrado a los EE.UU. a Patterson, en el New Jersey), donde formaba parte de un círculo anarquista y fue uno de los fundadores de la revista “La questione sociale”.

Bresci volvió en Italia el 17 mayo justo para matar al rey.

 

Los motivos

El móvil del atentado fue la venganza por las diversas matanzas de trabajadores en diversas represiones en distintas manifestaciones, como en Sicilia en 1894 y en Milan en 1898, el ejército disparó contra la muchedumbre que manifestaba, asesinando cientos de personas (el número exacto nunca fue comprobado).

Las protestas de Milan derivaban en el tristemente célebre “impuesto sobre la molienda” que causó el aumento del precio del pan y de la harina; esto derivó en el atraco a los hornos y la durísima represión, desarrollada aun con el empleo de cañones.

El mismo Humberto I, al cual muchos atribuyen la responsabilidad política de la masacre, condecoró al general piamontés Fiorenzo Bava Beccaris, que lidero la matanza, felicitándolo por defender la civilización.

Bresci se dejó apresar inmediatamente después el regicidio, sin oponer resistencia, y declaró:

“Yo no he matado a Humberto. Yo he matado al rey. He matado a un principio.”

León Tolstoi así comentó el regicidio:

“Siempre se ve al uniforme militar como el instrumento de asesinato, el sable. El asesinato es para ellos una profesión, pero es bastante que mates a uno de ellos, y los veas indignar”.

 

El juicio

El proceso fue realizado en sólo un mes, empiezó el 29 agosto 1900 en el tribunal penal de Milan en piazza Beccaria. Bresci pidió ser defendido por el diputado socialista Filippo Turati, que, después de un coloquio con él, rechazó, porque no ejercía la abogacía en mas de diez años; Bresci entonces entregó su defensa al abogado de Nápoles Francesco Saverio Merlino, que había sido anarquista de joven, y que en la época del proceso simpatizaba por los socialistas revolucionarios, incluso sin practicar actividad política.

Los investigadores intentaron acreditar la tesis de un complot anarquista para matar a Humberto, pero Bresci siempre sostuvo que fue su iniciativa y que actuó solo, y no comprometió a nadie mas en el episodio.

El proceso finalmente duró solo un día y Bresci fue condenado por el delito de regicidio “a la cadena perpetua, con los primeros siete años en segregación continua en celda, a la interdicción penal perpetua, al entredicho legal, a la pérdida de la capacidad de hacer testamento, considerando como nulo el testamento que por casualidad hubiera sido hecho por él antes de la condena” (la pena capital había sido abolida en Italia en 1889).

El presidiario Bresci primero fue encerrado en aislamiento en la carcel milanes de San Vittore, entonces en la penitenciaría de Portoferraio en la isla de Elba, y por fin fue deportado en la penitenciaría de la isla de Santo Stefano.

 

 

Su vida y muerte en la carcel

En Santo Stefano se edificó una celda especial para Bresci: la Dirección General de las Cárceles envió el proyecto al caballero Cecinelli, director de la carcel: era del todo idéntica a la que Alfred Dreyfus ocupaba en la Isla del Diablo desde 1895, y que todavía siguió ocupando hasta 1906.
La celda era de 3 x 3 metros, ligeramente más pequeña de las ordinarias: los únicos adornos consistían en una cama de madera con colchón de crines (que se levantaban durante el día y se tenía que atarlos a la pared con gruesas correas de cuero), un taburete fijado al pavimento, una jofaina de madera, y el tradicional orinal. La celda estaba separada de las otras y se hallaba al extremo de un pasillo construido entre las oficinas y los depósitos; la terraza para la recreación estaba también aislada, de modo que el preso se encontraba aislado aun en ese momento de atenuación de la reclusión. La terraza era el único punto en el cual los otros presos podían teóricamente ver a Bresci, pero su recreación coincidía con un momento durante el cual los compañeros de detención se encontraban cerrados: hasta que ellos comprendieron que Bresci se había muerto apenas porque su prohibición diaria a salir durante esa hora terminó. En la terraza habían también dos garitas para las dos centinelas que lo controlaban en cada momento.

Los carceleros Barbieri y De Vita, afirmaron que habían hallado muerto a Gaetano Bresci a las 14,55 de miércoles 22 mayo 1901, después de diez meses de detención.
Según la versión oficial, Bresci se habría estrangulado con una toalla (según otros con un pañuelo), colgándose a la reja de la ventana, y escapando a la vigilancia continua desde la mirilla y sin hacer ningún ruido, aunque tenía los pies cerrados por una larga cadena, fijada a una pared de la celda. Por lo tanto se sospecha que Bresci haya sido asesinado, quizás en una fecha anterior a la que fue declarada oficialmente. Algunas coincidencias, en caso de que fueran confirmadas, podrían avalorar la tesis del asesinato de estado: el director de la carcel habría beneficiado de una duplicación del sueldo y un penado a cadena perpetua de Santo Stefano habría conseguido el indulto no mucho después de la muerte de Bresci.

Sandro Pertini, en una intervención del 19 noviembre 1947 a la Asamblea Constituyente dijo: ” … hablo por experiencia personal (…) . En la cárcel, honorable Ministro, se hace esto: se pega un preso; por los golpes el preso se muere, y entonces todos se preocupan, y no se preocupan sólo los carceleros que pegaron al preso, sino también el director, el médico, el capellán y todos los que forman parte del personal de a cárcel. Y entonces hacen esto: desnudan al preso, lo colgan a la reja y lo hacen descubrir así colgado. Entonces llega el doctor y hace el parte médico de muerte por suicidio. Esta fue la muerte de Bresci. Bresci fue golpeado a muerte, entonces colgaron su cadáver a la reja de su celda de Santo Stefano, donde yo me quedé un año y medio”.

Ugoberto Alfassio Grimaldi, citando testimonios de presos políticos, escribe de Bresci: “… ese 22 de mayo los tres guardias le hicieron el ” Santantonio “: o sea cubrir a alguien con mantas y sábanas y después apalearlo a muerte; su cadáver había sido enterrado, en un lugar quedado sin huella en los archivos de Santo Stefano, por dos penados enviados adrede allí de otra cárcel, y después enviados inmediatamente atrás; el comandante de la penitenciaría había sido promovido y los tres presos habían sido recompensados “.

Gaetano Bresci se murió a la edad de 32 años: de hecho había nacido en Coiano di Prato el 10 noviembre 1869, un día antes del hijo de Humberto I, que llegó a ser rey a la muerte de su padre con el nombre de Victor Manuel III.

En el registro de la carcel, que describía vida y muerte del prisionero, falta la página 515, el número de matrícula de Bresci. También en el Archivo General del Estado, en Roma, no hay nada que concierne a Gaetano Bresci. Según Arrigo Petacco, autor de una exitosa biografía de Bresci, también desapareció el contenido del expediente que, entre los “papeles secretos” del jefe de gobierno Giolitti, encerraba la documentación no oficial sobre la muerte del “anárquico que vino de América”.
El cuerpo de Bresci fue sepultado el 26 mayo 1901 en el cementerio de Santo Stefano. En la fosa, según fuentes extraoficiales, fueron también echadas todas sus cosas. Según otras fuentes, en cambio, el cuerpo de Bresci fue echado en mar.

Quedó solamente una reliquia del anarquista, su gorro de prisionero, que llevaba el número 515, y fuera guardado en el pequeño museo de la penitenciaría junto al gorro de otro célebre anárquico, Pietro Acciarito, que intento matar a Humberto I en 1897, obviamente sin éxito. Los dos gorros quedaron destruidos durante una revuelta de presos que estalló en Santo Stefano al término de la segunda guerra mundial.

En el museo de Criminología de Roma son entonces abrigados unos objetos confiscados a Bresci después de su paro: el revólver con el cual había matado al rey Humberto I, una cámara y reveladores fotográficos y dos maletas con objetos personales.

El 29 julio 2004, en el 104o anual del regicidio, los anarquistas turineses cubrieron el monumento a Humberto I que surge en la colina de Superga en Turín, y pusieron una lápida en recuerdo de Gaetano Bresci.

En Carrara, corazón del anarquismo italiano, ha sido erigido un monumento a Bresci, obra del escultor Sergio Signori. La obra, que quedó incompleta por la muerte del artista, surge en los jardines de Turigliano, de frente del cementerio, y ha sido realizada a comisión del artesano anarquista Ugo Mazzucchelli.

Videos

http://www.youtube.com/watch?v=Vl3PVus6bnc

http://www.youtube.com/watch?v=fOMheb7BjWE

http://www.youtube.com/watch?v=h6UZl_Zf3DQ

Fuentes:

http://recollectionbooks.com/bleed/Encyclopedia/BresciGaetano.htm
http://autogestionacrata.blogspot.com.ar/2012/10/gaetano-bresci.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Gaetano_Bresci
http://ita.anarchopedia.org/Gaetano_Bresci
http://www.andreagaddini.it/Bresci_es.html
BIBLIOGRAFÍA:
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– DA PASSANO Mario – Il «delitto di Regina Cœli» (http://www.dirittoestoria.it/4/in-Memoriam/Mario-Da-Passano-e-la-storia-del-diritto-moderno/Da-Passano-Delitto-Regina-Coeli.htm 
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– GALZERANO Giuseppe (1988) Gaetano Bresci : la vita, l’attentato, il processo e la morte del regicida anarchico. Galzerano editore -Atti e memorie del popolo – Casalvelino Scalo (Salerno). tel. y fax: +39.0974.62028 e-mail: giuseppe.galzerano@aliceposta.it.
– LOMBARDO Mario (1974) in “Colloqui coi lettori” – Storia Illustrata n. 194 – enero 1974, pag. 6.
– MARIANI Giuseppe (1954) Nel mondo degli ergastoli, S.n., Torino.
– PERTINI Sandro (1947) in “Atti dell’Assemblea Costituente. Discussioni”, IX, 19 noviembre 1947, 2179-2180.
– PETACCO Arrigo (1969) L’anarchico che venne dall’America. Milano 
– PETACCO Arrigo (1973) “I terroristi fanno tremare i re” – Storia Illustrata n.191 – octubre 1973, pag. 64.
– PUGLIESE Amelia (s.a.) Viaggio nella casa di correzione penale di Santo Stefano. http://www.ventotenet.org/tourinfo/santostefano.htm e http://www.ecn.org/filiarmonici/santostefano.html
– VAGHEGGI Paolo (1990) A Gaetano Bresci, gli anarchici’. In piazza la statua contestata. La Repubblica, 4 mayo 1990, sez. Cronaca, pag. 21.
– VETTORI Giuseppe (a cura di) (1974) Canzoni italiane di protesta – Newton Compton – Roma. pag. 350

 

Personas mencionadas

Gaetano Bresci, Humberto I, Fiorenzo Bava Beccaris, León Tolstoi, Filippo Turati, Francesco Saverio Merlino, Barbieri, De Vita, Sandro Pertini, Ugoberto Alfassio Grimaldi, Giolitti, Ugo Mazzucchelli