Felipe Sandoval, el terror de Madrid

“Estamos hablando del gran verdugo. No se sabe a cuántas personas mató. Se supone que a más de trescientas. Según algunos testimonios, cada vez que iba a la cárcel se llevaba treinta o cuarenta. Justificar eso es muy complicado. Y hubo muchos como Sandoval” (Carlos García-Alix (1957), director de la película El honor de las injurias.

 

Felipe Sandoval, el terror de Madrid

 

“Sandoval es un hombre extraño. Hay muchas preguntas que no puedo responder. Y novelar o ficcionar me parece muy arriesgado. Pero me parece indudable que alguien que nace en una sordidez como la del Barrio de las Injurias, arrastra ese origen de por vida y lleva de nacimiento una serie de afrentas, de humillaciones. Es un hombre que acarrea desde niño la enfermedad, el hambre, la malnutrición.” (Carlos García –Alix)

Sandoval nació en 1886, nueve días después de que Alfonso XIII llegara al trono. En sus inicios fue albañil, luego ayudante de cámara de una familia adinerada de París. Su destino, sin embargo, estaba unido al sueño anarquista de la revolución social. Solo se tomaron cuatro fotografías de él.

Nació en el mísero Barrio de las Injurias, junto al Manzanares, en 1886, el mayor foco de pobreza al que se refirió varias veces en sus relatos el novelista Pío Baroja. Murió en una comisaría policial de la calle Almagro en 1939 tras arrojarse por la ventana a la calle. Nadie reclamó su cadáver y fue enterrado en La Almudena.

 

«La venganza fue uno de los ejes de su vida. La sombra más profunda de una derrota. Nacido pobre en el barrio de las Injurias de Madrid, de padre desconocido, fue albañil, ayuda de cámara en una noble familia de París, atracador, anarquista y delator. Felipe Sandoval, conocido como Doctor Muñiz, fue el verdugo revolucionario en los años de la Guerra Civil en Madrid. Dirigente de la temida checa anarquista, centro policial instalado en el Cinema Europa del barrio de Cuatro Caminos, ocupó portadas de los periódicos de la época. El Honor de las Injurias, largometraje documental dirigido por el pintor y escritor Carlos García Alix (León, 1957), rescata la figura de este hombre alto, famélico, de manos grandes, cortés, reservado, siempre vestido de gris o negro, que se convirtió en toda una leyenda al más puro estilo gansteril. A sus 52 años, Sandoval ya era un hombre envejecido y gravemente enfermo de tuberculosis. Detenido nada más acabar la Guerra Civil, se quitó la vida y nadie reclamó su cadáver. El 6 de julio de 1939 fue enterrado en una tumba de tercera del cementerio del Este, en Madrid. Había nacido el 26 de mayo de 1886 en el barrio de las Injurias. Madrid estaba de fiesta. Nueve días antes había nacido el heredero a la corona, que luego llegaría a reinar bajo el nombre de Alfonso XIII.

Bautizo en la prensa
Su carrera como ladrón, unida ya al activismo revolucionario anarquista, le llevó a cometer varios atracos a un abastecedor municipal, al banco de Vizcaya y al conde de Ruidoms. La prensa le pone un mote: el Doctor Muñiz. Arrestado por la Guardia Civil, Sandoval logra huir de prisión. En la imagen, Sandoval tras su detención.
Una carrera de delincuente
En 1919, Sandoval protagoniza su primera ltentativa de fuga de una prisión en Barcelona, donde cumplía pena por un robo. Acabó recibiendo una paliza que le desfiguró su rostro y le marcó de por vida. Ficha policial de Felipe Sandoval FOTO: CAC FONTAINEBLEAU

Han sido años y años de obsesión, de investigación, de búsqueda de documentos y fotos en los archivos más importantes de España, y también en París y Amsterdam. En 1998, en el Archivo de la Causa General, cuando este organismo no era público, encontró García Alix la pieza clave de la investigación, el hilo conductor del filme: la confesión manuscrita de Felipe Sandoval, preso en la Brigada de la División de Investigación Política, en la calle de Almagro de Madrid, pocos días después de la derrota de los republicanos. “¡Felipe Sandoval!, ¡el Doctor Muñiz!, el más peligroso atracador y pistolero, un asesino y un gánster que muy pronto recibirá su merecido”, exclaman triunfantes los policías que en la madrugada del 16 de junio de 1939 llegan al número 36 de la calle de Almagro con la conocida como “Expedición de los 101″: los más buscados, los más odiados, dirigentes políticos y sindicales, diputados, gobernadores, alcaldes, periodistas… Entre ellos, Felipe Sandoval. Le obligaron a recordar quién era. Y lo hizo. A lo largo de 63 folios, el Doctor Muñiz relata su vida. “Los anarquistas somos la hostia, compañero. Sabemos retorcernos el corazón si hace falta para cumplir nuestro deber revolucionario. Lo que esos jovencitos comunistas que presumen de coraje no se atreven a hacer, aquí está el viejo Felipe, anarquista, dispuesto a hacerlo en bien de nuestros sagrados ideales. Aunque el corazón se me salga por la boca”. Su confesión le costó la vida. Fue repudiado por sus compañeros, que le acusaron de traidor y canalla, y por la propia policía, que no se dio por satisfecha. No dio opción a los hombres que tenían que juzgarle. Él fue su propio juez y su verdugo, el asesino de sí mismo, relata García Alix en el documental.

Líder de la checa del Cine Europa
Sandoval fue el líder de una de las checas más temidas de la capital, instalada en el Cine Europa, en el barrio de Cuatro Caminos. “El honor de las injurias”, un documental de Carlos García Alix, retrata la vida de Sandoval, realizado en un 80% con material de archivo.

La leyenda viene de atrás. De tiro fácil y decidido, Sandoval es el protagonista de un largo e interminable ajuste de cuentas. Ya en 1919, la tentativa de fuga de una prisión de Barcelona, en la que cumplía pena por un robo, acabó en una tremenda paliza que le desfiguró su rostro y le marcó de por vida. Metido de lleno en el activismo revolucionario anarquista, su primer golpe lo realiza en 1932, en el domicilio de Agapito Velasco, un abastecedor municipal al que acusa de quedarse con el dinero de los comedores de Asistencia Social. En compañía de otros tres hombres, le roban 35.000 pesetas. Toda la prensa se hace eco de la noticia y publica una vieja fotografía policial. Le presentan como el gánster del momento, el “enemigo público número uno”. El Doctor Muñiz se hace popular entre los madrileños.

 

Como si de un verdadero Al Capone se tratara, el Doctor Muñiz, meses más tarde, al frente de un nuevo grupo, prepara su golpe maestro. En diez minutos, el 8 de abril de 1933, Sandoval atraca, al más puro estilo de Chicago, una oficina del Banco de Vizcaya, entre las calles de Fuencarral y Manuela Malasaña. En esta ocasión se llevaron 40.000 pesetas. A su siguiente víctima la escoge entre lo más selecto de la sociedad madrileña: Juan Pérez de Seoane, el conde de Riudoms, a quien asalta en la carretera de Burgos cuando el viejo monárquico huye en coche, con su familia y sus pertenencias, al exilio. Días más tarde, la Guardia Civil le detiene en la estación de Atocha. Preso en la cárcel de Colmenar, necesitó pocos meses para preparar de nuevo su fuga.

 

Sandoval fue el organizador del asalto y la quema de la cárcel Modelo de Madrid, el 22 de agosto de 1936, que terminó con la matanza de conocidos políticos de derechas y provocó un tremendo shock en la República. Al día siguiente se crearon los tribunales populares (“Quiero hacer constar que no tiré un solo tiro en tan lamentable suceso, lo que juro ante Dios y ante los hombres que me tienen que juzgar”, afirma Sandoval en su confesión).

La detención
Felipe Sandoval, con 53 años y aquejado de tuberculosis, cae en la madrugada del 16 de junio de 1939 en el número 36 de la calle Almagro, en el centro de Madrid. Allí le detiene la la Brigada de la División de Investigación Política. En la fotografía la habitación de la calle Almagro, con sus pertenencias.

“No hay revolución sin verdugos. Poner el foco en el verdugo es la parte más fea y dolorosa. Sandoval fue un verdugo al servicio de la revolución. Hoy es muy difícil comprender el grado de violencia feroz que asolaba España. Mi lucha ha sido no caer en buenos y malos. Es una historia de venganza”, explica este realizador, que confiesa su simpatía profunda por el anarquismo.»

 

Hasta ahora, Sandoval no era más que un criminal de biografía convulsa. Hoy, esa vida ha sido revisada gracias al obsesivo trabajo de Carlos García-Alix, que ha elaborado El honor de las Injurias, un documental sobre este albañil y navajero, fugitivo y verdugo de aristócratas del Madrid de los años 30.

 

“¿Qué puede hacer un hombre que ha venido al mundo con un trapo delante y otro atrás más que trabajar, robar o mendigar?”, se pregunta el escritor Ramón J. Sender en 7 domingos rojos. Sandoval era uno más de entre aquella pobre gente trapera, famélica, entumecida por el frío y de facha repulsiva nacida finales del XIX en los bajos fondos de Madrid.

 

Sandoval pasó su infancia en un orfanato y en su juventud consiguió trabajo como albañil, al tiempo que daba sus primeros pasos como delincuente, lo que le valió el exilio en París. Allí, en torno a 1926, tomó asiento en las tertulias de Juan García Oliver, el fundador del grupo armado Los Solidarios, que había sido formado en respuesta a la guerra sucia emprendida por sectores patronales y gubernamentales contra los sindicatos. Pero Sandoval tenía sus propios planes. Volvió a Madrid, y durante años organizó diversos asaltos para financiar el anarquismo de la ciudad. El más espectacular de todos ellos tuvo lugar el 9 de abril de 1932, en la sucursal del banco de Vizcaya de la glorieta de Bilbao y a plena luz del día. Allí, a punta de pistola, ocho individuos se apoderaron de 40.000 pesetas y huyeron en automóvil por Alberto Aguilera. Para algunos, Sandoval no era más que un maleante, “un truhán que no sabe de ideas. Solo de estafas y del regusto ácido de la mala vida”, escribe el diario Nuevo Mundo. Tras el robo de un arsenal de armas es detenido y trasladado a la cárcel de Colmenar Viejo, de la que se fuga tras herir a uno de los encargados de la prisión.

De ladrón a policía.

Al estallar la guerra, muchos miembros de la CNT pasaron a la checa de Fomento, oficialmente llamado Comité Provincial de Investigación Pública de Madrid, cuya función era unificar y controlar la represión contra los sublevados. El viejo Felipe, siempre dispuesto, repartió justicia. Como otros hombres que antes fueron proscritos, se convirtió en policía de la revolución. Y también organizó, en agosto del 36, el asalto de la cárcel Modelo de Madrid que acabó con la matanza de presos políticos de derechas.
Después fue espía para la CNT en Barcelona y Valencia. Volvió a Madrid enfermo y de-sengañado. La guerra estaba perdida y la revolución no era más que un recuerdo.

En 1939 es detenido por la Expedición de los 101, que se dedicaba a buscar a dirigentes políticos y sindicales. Obligado a confesar, fue objeto de repudio de sus compañeros. Según García-Alix, “se arrojó al vacío, poniendo así punto final a su tremenda vida y convirtiéndose en el asesino de sí mismo”.

Delación y suicidio
Felipe Sandoval firma una declaración inculpatoria de 36 folios. En ellos se puede leer: Los anarquistas somos la hostia, compañero. Sabemos retorcernos el corazón si hace falta para cumplir nuestro deber revolucionario. Lo que esos jovencitos comunistas que presumen de coraje no se atreven a hacer, aquí está el viejo Felipe, anarquista, dispuesto a hacerlo en bien de nuestros sagrados ideales. Aunque el corazón se me salga por la boca”. El atracador, el líder de una de las checas más temidas de Madrid, el asesino, se quita la vida poco después. Nadie reclamará su cadáver.

 

Torturas
Eduardo Guzmán, un compañero de celda escribe más tarde:”Le han pegado sin compasión y tiene más cara de muerto que de vivo. Arroja varias bocanadas de sangre que un policía le obliga a limpiar del suelo aunque cada movimiento le arranca dolorosos quejidos”. En la imagen, el puerto de Alicante, donde fueron apresados la mayoría de los compañeros de cautiverio de Sandoval cuando estaban listos para salir de España.

Videos:

http://www.youtube.com/watch?v=Sx-M8GeWAFU

 

Fuentes:

http://madridafondo.blogspot.com.ar/2013/05/felipe-sandoval-o-el-terror-de-madrid.html

http://www.alasbarricadas.org/forums/viewtopic.php?f=19&t=42506

http://elpais.com/elpais/2008/11/07/album/1226043468_910215.html#1226043468_910215_0000000006

http://books.google.com.ar/books?id=pHNUAAAAcAAJ&pg=PA49&lpg=PA49&dq=felipe+sandoval+el+terror+de+madrid&source=bl&ots

=0RoQbyuATT&sig=GDvWoUIxzLgQE9byiMDzGrj9trg&hl=es&sa=X&ei=j4TyUfm_HMaGjALHkYCQBw&ved=0CEAQ6AEwBDgK#v=onepage&q=felipe%20

sandoval%20el%20terror%20de%20madrid&f=false

 

Personas Mencionadas:

Felipe Sandoval, Carlos García-Alix, Pío Baroja, Luisa Sandoval, Al Capone, Juan Pérez de Seoane, conde de Riudoms, Ramón J. Sender